AGRADAR A DIOS
Porque tú creaste todas las cosas; existen y fueron
Creadas para ser de tu agrado.

Apocalipsis 4:11 (PAR)

Agradar a Dios se conoce como “adoración”.
Todo lo que hagas para complacer a Dios es un acto de adoración.
La adoración es un estilo de vida.

La adoración es mucho más que música. Todas las partes del culto son un acto de adoración: la oración, la lectura de las Escrituras, el canto, incluso el saludarse con otros. La adoración no tiene nada que ver con el estilo de la música. Dios ama todos los estilos musicales porque Él los inventó.

La adoración no es para beneficio propio. Cuando adoramos, nuestro objetivo debería ser complacer a Dios, no a nosotros mismos. Recuerde que la adoración no es para ti. Es para Dios.

La adoración es toda tu vida. La adoración no es sólo para el servicio religioso. David dijo: “Bendeciré al Señor en todo tiempo; mis labios siempre lo alabarán!”. Cualquier actividad puede transformarse en un acto de adoración cuando la hacemos para alabar y complacer a dios. La Escritura afirma: “Ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios”.

 

¿Qué hace sonreír a Dios?

 

Ø  Dios sonríe cuando lo amamos por encima de todo.

No hay ninguna otra cosa que tenga tanta importancia. Jesús dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente... Éste es el primero y el más importante de los mandamientos”.

Ø  Dios sonríe cuando confiamos en Él completamente.

Confiar plenamente en Dios significa tener fe que El cumplirá sus promesas, te ayudará con tus problemas justo a tiempo. La confianza es un acto de adoración. Así como los padres se alegran cuando sus hijos confían en su amor y sabiduría, nuestra fe alegra el corazón de Dios. La Biblia afirma que “sin fe es imposible agradar a Dios”.

Ø  Dios sonríe cuando lo obedecemos de todo corazón.

Obedecer abre la puerta al entendimiento, cuando obedecemos de todo corazón lo hacemos con gozo, con entusiasmo. Cualquier acto de obediencia es también un acto de adoración. Jesús dijo: “Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos”.

Ø  Dios sonríe cuando lo alabamos y le manifestamos una gratitud continua.

Pocas cosas nos hacen sentir tan bien como recibir la alabanza y el aprecio de alguien. A Dios también le encanta. Sonríe cuando le expresamos nuestra adoración y gratitud a Él.

Ø  Dios sonríe cuando usamos nuestras habilidades.

Cualquier actividad humana, excepto pecar, puede realizarse para agradar a Dios si la hacemos con una actitud de alabanza. Podemos lavar platos, reparar motores, vender productos, sembrar la tierra o criar una familia para la gloria de Dios. Sólo puedes agradar a Dios si eres tú mismo.

Versículo para Memorizar:

“El Señor se complace en los que
lo adoran y confían en su amor”.

Salmos 147:11

Me comprometo a vivir para complacer a Dios.