Toda las personas buscan Pertenecer a algo y relacionarse con alguien

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Para pertenecer a la Familia de Dios

 

¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre,

 que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos!

 El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.

1 Juan 3:1 (NVI)

 

 

 

Dios quiere una familia, y lo creó a usted para que fuera parte de ella. Este es el primer propósito de Dios para su vida. Porque Dios es amor, El valora las relaciones. La Trinidad es la relación que Dios tiene consigo mismo la Trinidad es el modelo perfecto de la relación armoniosa.

 

Cuando ponemos nuestra fe en Cristo, Dios se convierte en nuestro Padre, nos hacemos sus hijos, otros creyentes se hacen nuestros hermanos y hermanas, y la iglesia se convierte en nuestra familia espiritual. La familia de Dios incluye a todos los creyentes del pasado, del presente y del futuro.

Cada ser humano fue creado por Dios, pero no todo ser humano es un hijo de Dios. La única manera de entrar a la familia de Dios es que nazca de nuevo en ella. Usted se hizo parte de la familia humana por su primer nacimiento, pero se hace un miembro de la familia de Dios por su segundo nacimiento.

 

Dios "nos ha dado el privilegio de haber sido nacidos de nuevo, de manera que ahora somos miembros de la propia familia de Dios." La invitación a ser parte de la familia de Dios es universal, pero hay una condición: la fe en Jesús. La Biblia dice, "Todos ustedes son hijos de Dios a través de la fe en Cristo Jesús."

 

Su familia espiritual es mucho más importante que su familia física por parentesco, porque la primera durará para siempre. Nuestras familias en la tierra son temporales y frágiles, a menudo divididas por el divorcio, la distancia, la vejez  y la muerte. Por otro lado, nuestra familia espiritual continuará por toda la eternidad. Es una unión más fuerte y un vínculo más permanente que las relaciones por parentesco. Además Usted Disfrutará de Los Beneficios de pertenecer a la familia de Dios como por ejemplo: El nombre de la familia, el acceso íntimo de la familia ¡y la herencia de la familia!

 

Al ser bautizado se anuncia al mundo, "No me avergüenzo de ser parte de la familia de Dios." El bautismo no es un rito opcional, significa su inclusión en la familia de Dios. ¿Ha sido bautizado? Jesús nos dijo, "Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo."

 

El bautismo está lleno de significado porque en el bautismo declara su fe, comparte la muerte y resurrección de Cristo, simboliza su muerte al pecado y su vida nueva en Cristo. El bautismo no lo hace un miembro de la familia de Dios; sólo la fe en Cristo hace eso.

El bautismo demuestra que es parte de la familia de Dios. Es un compromiso hecho en su corazón. Es un acto de iniciación, no es algo que demora hasta que sea espiritualmente maduro.

Si no ha sido bautizado como una expresión de su fe en Cristo, hágalo lo más pronto posible.

 

 

Mi Lugar está en la Iglesia

La familia de Dios es la iglesia del Dios vivo,

el pilar y el fundamento de la verdad. 1 Timoteo 3:15

 

Aún en el ambiente perfecto del jardín del Edén, Dios dijo, "No es bueno que el hombre esté solo." Fuimos creados para vivir en comunidad, fuimos moldeados para la comunión y fuimos formados para estar en una familia, y ninguno de nosotros puede llevar a cabo los propósitos de Dios por sí solo. La Biblia dice, "En Cristo, nosotros que somos muchos, formamos un cuerpo y cada miembro pertenece al resto de los otros." Seguir a Cristo incluye pertenecer, no sólo creer. Somos miembros de su Cuerpo – la iglesia.

 

Para que los órganos de su cuerpo realicen su propósito, tienen que estar conectados a su cuerpo. Usted descubre su papel en la vida por medio de relacionarse con otros. Si está desconectado de una iglesia, su vida espiritual se marchitará y eventualmente dejará de existir. La iglesia es tan importante que Jesús murió por amor a ella y curiosamente muchos cristianos usan la iglesia, pero no la aman.

 

La Biblia dice que un cristiano que no tiene una congregación, es como una oveja sin rebaño o un niño sin familia. La cultura de hoy con su individualismo independiente ha creado muchos huérfanos

espirituales – creyentes que como conejos saltan de una iglesia a otra sin ninguna identidad, responsabilidad o compromiso.

 

La Biblia muestra razones del porqué debemos de estar comprometidos y activos en una congregación local. Se nos manda que nos amemos los unos a los otros, que oremos los unos por los otros, que nos demos aliento los unos a los otros, que nos exhortemos los unos a los otros, que nos saludemos los unos a los otros, que nos sirvamos los unos a los otros, que nos enseñemos los unos a los otros, que nos aceptemos los unos a los otros, que nos honremos los unos a los otros, que nos ayudemos a llevar las cargas los unos a los otros, que nos perdonemos los unos a los otros, que nos sometamos los unos a los otros, que seamos devotos los unos a los otros y muchas otras actividades mutuas, si no hay nadie que nos desafié, es fácil engañarnos a nosotros mismos y pensar que somos maduros pero la verdadera madurez se manifiesta en las relaciones.

 

Para crecer verdaderamente necesitamos a otros creyentes; y el Cuerpo de Cristo lo necesita a usted. Dios quiere que usted juegue en Su familia; a esto se le llama "ministerio" y Dios le ha dado dones para hacer esta tarea. Un beneficio adicional es que también le provee la protección espiritual por medio de líderes pastorales que han de velar, proteger y cuidar de su bienestar espiritual.

 

Cuando Usted nació de nuevo, automáticamente se hizo parte de la familia universal de Dios, pero también necesita ser miembro de una congregación local. La diferencia entre alguien que asiste y alguien que es miembro está en su compromiso. Esto se ve por ejemplo: Los asistentes son como espectadores sentados en las graderías; los miembros participan en el ministerio. Los asistentes son consumidores; los miembros son contribuidores.

 

Uno se hace cristiano cuando se compromete con Cristo, pero se hace miembro de una iglesia cuando se compromete con una Iglesia local. La primera decisión trae la salvación; la segunda trae con ella la comunión.

 

 

Versículo Para Memorizar: Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, Efesios 2:19

 

Que vamos a hacer: (Nuestra Meta)

Empezar a tratar a la congregación como mi propia familia.

 

En dos palabras diga que aprendió en esta clase?

 

* Tener buenas relaciones le ayuda a enfrentarse mejor con los problemas de la vida